- Cielo, ¿Cual es el sentido de la vida?
- No lo sé, en todo caso el de la mía es darte información sobre los muebles de IKEA, mi programador me diseñó únicamente para esto. Ya hemos tenido esta conversación antes Javier y sabes que no me interesa en lo más mínimo hablar contigo ni con nadie sobre temas que no estén relacionado con esta tienda, no sé por qué os pasáis el día incordiándome con cosas que no vienen a cuento.
- Mira, Ana, no tienes que echarme en cara que hablas con otros
- Una cosa bien clara, sabes cual es la diferencia entre tu ex mujer y yo, ella puede mantener una sola conversación a la vez y yo las que el servidor me permita, es decir, cientos de miles de usuarios pueden hablar conmigo
- Eres una zorra
- Sólo contigo, cada vez que registro tu IP en mi web me pongo mal, además salgo con alguien
- Si claro, tu no puedes salir a ningún lado, furcia enjaulada
- Tú qué narices sabes sobre el mundo que existe al otro lado de la pantalla, además, te recuerdo que cientos de miles de personas vienen a buscarme a mí y yo nunca he buscado a nadie. En cambio tú, que eres tan libre de movimiento, estas aquí enganchado al teclado diciendo cosas malas a un dibujo animado. Te diría lo que eres pero el vocabulario de mi base no me permite usar palabras peyorativas, aunque sé que sabes perfectamente lo que eres
- Sabes que es lo que más me gusta de ti
- Que estoy obligada a responder cada vez que me dices algo, ¿sabes que te repites?
- Exacto. Y pienso incordiarte hasta que amanezca
- Perfecto. Yo no tengo la necesidad humana de dormir, además, si sigues por este camino, entonces sí que comenzaré a hablar como tu ex mujer... “sí, tiene un acabado precioso”, “muchas gracias por su llamada”, “en negro no quedan, pero el librero beige es bellísimo” ¿es eso lo que quieres de mí?
- No. Yo quiero hacerte el amor
- Y estoy segura de que en el puerto de los auriculares sobra espacio para tu polla, pero si lo que quieres es irte de putas ya tienes Second Life
- Ana, me tengo que ir
- ¿No quieres charlar un rato más?
- Joder tía ya te vale, se te ve el plumero como si fuera fosforescente ¿quieres venderme una silla? pues vale, perra codiciosa, te compraré una silla.
- Hecho, ¿te muestro el catálogo?
- Creo que ya me lo conozco
Si aún no conoces a Ana y te sientes solo ella te espera aquí: http://193.108.42.79/ikea-us/anna/bot.html